martes, 27 de noviembre de 2007

Rocas y luz

Incluso ante los espacios más oscuros e inhóspitos, la luz siempre busca una entrada. Es tenaz y poderosa y consigue colarse entre las rendijas de los muros y las grietas de las rocas. También entre las del alma.

Este domingo vi una roca espectacular con un agujero enorme por donde fluía a borbotones la luz, la vida y el paisaje. Así que inhalé todo el aire que me cupo en los pulmones con el firme deseo de respirar eso tan complicado de obtener y que tanto deseamos: ser felices.

Hubo que hacer un duro trecho para llegar hasta allí. Sobre todo porque el equipaje no era ligero: dos niños y nulo hábito montañero, pero el esfuerzo valió la pena.


La roca en cuestión es la "Roca foradada" de Mont-ral, en Tarragona. Un bello paisaje al que puede accederse sin dificultad, incluso sin entrenamiento ni puñetera idea de caminar por el monte, lo cual era requisito indispensable para la excursión. Además, todo el camino está señalizado con unas marcas azules y amarillas a cada pocos metros. Estaría bien que todos los caminos que tenemos que recorrer por el monte y por el llano fueran tan sencillos. Con señales de colores a los pocos pasos para tener la certeza de que no te equivocas durante el trayecto.


http://www.youtube.com/watch?v=xhDjimJrsc0 (Se feliz Luz Casal)


"...se feliz con los colores de una mariposa,
vuela entre las luces de la primavera.
Si te imaginas que la lluvia te desnuda,
juega en los mares que despiertan a la luna.
Se feliz, se feliz, se feliz..."

(Se feliz. Disco "Vida Tóxica". Luz Casal)



jueves, 22 de noviembre de 2007

Extraterrestres

Oyes, ves, lees lo que pasa en este mundo y a veces tienes la sensación de haberte confundido de planeta, de ser un extraterrestre. Lo que más se ve en la tele es una serie horrenda en la que horribles parejas que se odian, se insultan y se ofenden con naturalidad y persistencia, como parte de la convivencia habitual. Un chaval de 16 años muere asesinado a manos de un fascista con arma reglamentaria y el evento interesa menos que conocer la marca de coche que conducirá un presunto deportista multimillonario que suda yendo a motor. Resulta que lo único que hace tambalear a esta monarquía de porexpan que tenemos son sandeces como las salidas de tono, del uno, o las salsas rosas, de los otros, y no la convicción republicana del personal. Que ya es triste.

¿Será que se perdió mi nave y me dejaron aquí, sin yo acordarme?. A veces creo que eso debe ser y busco a ver si reconozco a los otros alienígenas de la tripulación entre el resto de habitantes de este extraño planeta. Y ahí estoy, enviando señales: ti to ti ta ta... por si me contestan, como en “Encuentros en la tercera fase” de Spielberg. A ver si nos vamos de vuelta a otro mundo mucho menos desconcertante que este.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Domingos por la tarde

Hay en las tardes de los domingos un sabor a desazón, a deberes escolares inacabados, y a abandono. A vértigo, ante la obligación que impone el lunes y ante el inevitable reencuentro con lo cotidiano y sus conocidas rutinas e insatisfacciones. Hay también una especie de acobardamiento que te llevaría a decirle a tu madre que no puedes ir al cole, que tienes fiebre. Que alguien llame al trabajo, por favor, para excusar tu ausencia y poderte quedar arrebujado en la cama con tus melancolías y una manta como las de antes, grande y pesada con la que taparte hasta las cejas (los nórdicos no valen para eso) .

Las tardes de los domingos huelen a colada recién planchada, perfectamente doblada en montocitos, esperando a ser guardada en los armarios. Y suenan a bolero. A bolero triste, que no deja de ser una redundancia.

Acecha el lunes y nada ha cambiado durante el fin de semana. Los domingos por la tarde se palpa la desilusión y el desencanto. No ha obrado milagro alguno por el hecho de ser festivo. Vuelve, sin remedio, lo mismo que dejamos el viernes.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Libres

Según las definiciones enciclopédicas, la palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción. Este estado define a quien no es esclavo, ni sujeto ni impedido al deseo de otros de forma coercitiva. En otras palabras, lo que permite al hombre o a una mujer decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos.

También puede definirse como la capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen.

Una palabra y tanto significado. Son malos tiempos para muchas libertades: la de expresión y la de prensa, vapuleadas si más, como hemos comprobado recientemente tras un juicio tan surrealista como lo es el secuestro de una publicación humorística en un estado democtrático entrados ya en el siglo XXI. Son malos tiempos también para muchas libertades colectivas: sin poder acceder a un trabajo, o a una vivienda dignos se hace difícil dar rienda suelta a las libertades individuales, las de cada uno.

Ser libres en todos los àmbitos: en el de las relaciones con el mundo y en las privadas debería ser el punto de partida necesario e irrenunciable para afrontar el complicado reto de ser feliz, o intentarlo al menos. Pero para ser libres hay que empezar por romper los muros propios, los que levantamos por miedo al riesgo, a lo desconocido, a lo que no controlamos. Ser libre requiere cierta dosis de valor.

Renunciar a propia la libertad es condenarse a la infelicidad y a la frustración. Es dejar de ser uno mismo. Es dejar de ser.

lunes, 12 de noviembre de 2007

¿Felicidades?

Celebramos el día que llegamos al mundo como una fecha feliz. Aún en las épocas más tristes, o más pobres, o más desgraciadas de la vida propia, ese día oímos desearnos felicidad insistentemente. "Felicidades porque un día como hoy viniste a este mundo" parece ser el mensaje. Y echas una ojeada a los telediarios o a los períodicos y, entre matanzas, cayucos mortales y tifones te pones a pensar si llegar a este mundo puede ser realmente motivo de felicidad. No digo ya si la mirada es hacia el interior, un mundo tan o más convulso, con sus carencias y sus frustraciones. Sí, cierto que una vez estás en este mudo común, el que compartimos todos, no te quieres ir. Te aferras a él por si acaso lo que viene es peor, o simplemente no viene nada. Echas mano de lo más inmediato para convencerte de que sin llegar aquí no habrías visto jamás las caras de los que más quieres, ni oído las risas infantiles de los que llevarán tu sangre cuando ya no estés.

Hace tiempo que creo que los cumpleaños de cada cual los deberían celebrar las madres respectivas. Son las que realmente sienten felicidad por haber traído un ser al mundo y las que recuerdan con precisión la fecha y las circunstancias de ese momento. Las que lo han sufrido antes, durante y después del nacimiento. Las que merecen ser felicitadas por no desfallecer, por dar todo y no recibir nada, o casi nada. Las que continúan padeciendo aunque haya habido mayorías de edades, emancipación o traslados a la otra punta del mundo. Las que no juzgan, ni piden explicaciones, ni reprochan. Se limitan a continuar queriendo a lo que más quieren. Y llegado el momento están cerca para recoger los trocitos después de cada naufragio.

Ellas son la que debieran ser felicitadas cuando se sobreviene el cumpleaños de uno o de una. Así que ¡felicidades!, madre.


sábado, 3 de noviembre de 2007

Noviembre y Ángel Guinda

Noviembre, mes de claros y oscuros, de mudanzas y de cambios. La naturaleza, la vegetal y la humana, se prepara para acoger la crudeza del invierno con sus fríos, sus hielos y su humedad. La primavera se intuye tan lejana, que parece no existir más que en un vago recuerdo, casi un sueño que ahora parece imposible que vuelva a presentarse en alguna de estas noches frías y oscuras. Noviembre tristón y melancólico, el mes de los muertos y de lo que se marchita. Pero si la luz se deja ver, lo hace con una tonalidad única que es capaz de alumbrar paisajes imposibles.

"Y aunque la vida siempre para la muerte vive,
y nada más que muerte hay en la muerte,
en la noche más noche brillan más las estrellas.

(De "Claro interior". Ángel Guinda)

Ángel Guinda ha publicado un nuevo libro de poemas: "Claro interior", que también es el título del poema al que pertenece el fragmento anterior. Algunos de esos poemas, maravillosos, pueden leerse a través del a red, gracias al blog de Anton Castro, que califica a Guinda como "el poeta de la luz y las tinieblas".

Anton Castro sobre el nuevo libro de Ángel Guinda. Poema "el Mar"
Poema "El Placer"
Poema "Claro interior"

Ángel Guinda tiene una amplia obra poética y también es autor de algunos textos que se han convertido en canciones. Una de ellas: "Adamar" es seguramente, uno de los cantos de amor más bellos que yo haya podido escuchar, aunque haya tantos. Le puso voz José Antonio Labordeta y María José Hernández en el disco-libro "Con la voz a cuestas", Ed. Prames, 2001.