lunes, 31 de mayo de 2010

Le temps de vivre

Somos el tiempo que nos queda. J.M. Caballero Bonald

Cada segundo que nos aguarda nos pertenece.
Cada segundo, hasta el último, es tiempo de vivir.

jueves, 27 de mayo de 2010

Cántame una jota, madre

Hala mama, canta algo, me dice el mayor cuando se cansa en las excursiones, como para que le dé fuerzas y seguir caminando. Y es como si al cantar dejáramos en el aire el cansancio y aspiráramos ánimo, y entonces parece que nos pesen menos las piernas y nos sentimos más ligeros.
Canto al viento por el monte como nos ha cantado siempre mi madre a cualquier hora, igual yendo por el camino llano que por el pedregal. Hoy le canto a ella, feliz de que le haya dado otra vuelta de tuerca al calendario y siga como siempre, ahí, con su voz firme y reconfortante. Sin dejar de cantar. Sin reblar.

domingo, 16 de mayo de 2010

Correr

La música y las imágenes del vídeo transmiten optimismo y fuerza. Para seguir corriendo, para vencer los obstáculos. Lo he encontrado por casualidad en youtube, ¿o me ha encontrado a mí?. Gaia Riva (de la que nada sabía hasta el momento) es la cantante y Bianco e nero la canción. El conjunto: la música, la voz, y las animaciones, son todo energía.
Creo que, cuando no se tienen alas, correr es lo que más se parece a volar. Por eso me gusta correr, y por eso seguiré haciéndolo mientras pueda.



Imaginemos que mientras corre alguien piensa "Uy, qué dolor. Ya no puedo más". Pues bien, el dolor es inevitable, mientras que el "ya no puedo más" depende sólo del corredor. Diría que estas palabras resumen el aspecto más importante de correr una maratón.
Eso escribe Haruki Murakami en el prólogo de su libro De qué hablo cuando hablo de correr. Creo que, a menudo, transitar por la vida se parece bastante a correr una maratón.

sábado, 8 de mayo de 2010

Seguir creciendo


Sola vaig dir-te: creix!
I, pas a pas, sabent
que ens duien els meus peus
vaig gosar créixer amb tu.
M. M. Marçal

domingo, 2 de mayo de 2010

Haikus

Será porque las últimas lecturas me andan transportando al imaginario japonés, pero el caso es que llevo varios días contando sílabas con los dedos, como cuando sumaba en el cole, intentando cuadrar tres versos 5-7-5 y componer algo que se parezca a un haikú. Aunque hay que decir que el haikú es tan simple en forma, como profundo es en contenido y en concepto. En él se trata de describir, de forma muy breve, una escena vista o imaginada. Muchos hacen referencia a la naturaleza, al cambio de las estaciones y a momentos de la vida cotidiana.
"El universo está contenido en una gota de rocío" es una frase que he leído para referirse al significado de esa composición poética japonesa que tanto escriben reputados poetas, como ciudadanos anónimos. Y no sólo la literatura japonesa, otros muchos autores de otras latitudes han adoptado y adaptado la forma y la filosofía del haikú. Como Mario Benedetti en su obra "Rincón de haikus" de 1999.

"Nada cabe añadir a un haikú. Toda presentación es innecesaria. Los haikús circulan por el País del Sol Naciente de boca en boca, confundiéndose o perdiéndose los nombres de sus autores. El haikú se basta por si solo. El haikú es el arte de mirar, de mirar el universo que nos rodea con la implicación emocional del que le va la vida en ello; porque, ciertamente, nos va la vida en ello". Escribe Vicente Haya traductor de "Libélulas, luciérnagas y mariposas. 39 haikús japoneses".

Sigo en ello. En lo de pensar cosas y contar sílabas. Y mientras llega (o no) la inspiración, disfruto de los haikus de verdad. Aunque las traducciones no puedan respetar la métrica original, seguro que sí su significado y sentido.

A una ampola
deja sus alas la mariposa
como recuerdo
Matsuo Basho

Sin viaje
y sin primavera
me perdería este amanecer
Shiki Masaoka