lunes, 31 de enero de 2011

Somos nubes, no más

Sólo las cagadas de paloma rompen el gris del asfalto, de las fachadas, de las farolas. De los rostros que circulan con gesto autómata. El mismo gris de la inercia, de la pequeñez de miras, del conformismo. El  mismo gris del humo de fábrica, de mar contaminado, de piedras abandonadas. El mismo gris que envuelve las vidas de apariencia y confort, de casas, hijos, maridos y mujeres en propiedad. Individuos sonámbulos de mentalidad raquítica, de hibernación perenne. Los paseantes cabizbajos que sólo pisan gris miran con desdén a los aspirantes a supervivientes: los que buscan consuelo levantando la vista, alzando el vuelo, buscando las nubes.

 Somos nubes, no más

viernes, 28 de enero de 2011

Calling you

Tal vez sea por espíritu de contradicción, porque añoro el sol, o quizás por nada de éso, el caso es que estos días lluviosos llevo en la cabeza (siempre ocupada por alguna musiqueta, quelevasahacer...) la banda sonora de Bagadad Café. Una peli hermosa, con una atmósfera calurosa, envolvente, casi mágica, como la canción que interpreta Jevetta Steele.
Hay películas que, una vez vistas, se borran automáticamente del disco duro y otras que, por alguna razón, quedan siempre en algún rincón de la memoria. Ésta es de las del segundo grupo. Seguramente, porque Bagdad Café es una de esas pelis que logran explicar cosas extraordinarias con una historia sencilla, aunque ocurra en un remoto desierto del sur de California. Cosas como que hay seres capaces de dar un sentido nuevo a lo común y cotidiano, almas que se buscan sin saberlo y acaban encontrándose, y llamadas que no se oyen pero se sienten.

martes, 25 de enero de 2011

Running postcard


Cómo no va una a correr... con esos atardeceres que se cruzan por delante.

lunes, 24 de enero de 2011

Take this waltz

A partir del poema de Lorca "Pequeño vals vienés", Leonard Cohen compuso esta canción en la que giran acordes, danzan versos y el alma se mueve a ritmo de vals. Hay músicas que logran cambiar el habitual latido del corazón por un alegre compás de 3 por 4. Y entonces el corazón suena -incluso baila- como en la canción de Cohen: la-la-la, la-la-la, la-la-la, la-la-la...



domingo, 23 de enero de 2011

Medicina alternativa


La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

La luna. Jaime Sabines


Luna creciente de enero

miércoles, 19 de enero de 2011

Mapas

Ya sé que los sueños no necestian mapas ni planos, pero resulta tentador dibujarlos. Es como envolver lo etéreo o tocar lo intangible. Aunque sólo sea por unos instantes.

Ya sé que las quimeras no están geolocalizadas. Y aun así, a veces las busco en el google earth.

viernes, 14 de enero de 2011

Stranizza d'amuri

Stranizza d'amuri es una canción de Franco Battiato cantanda en siciliano, su lengua materna (Battiato es siciliano, de Catania). Seguramente por eso tiene una sonoridad diferente, impactante. Tiene también un texto directo, simple, que sabe explicar cómo en los paisajes más difíciles logran instalarse, con una extraña naturalidad, sentimientos tan diferentes a la destrucción, la guerra y la oscuridad.
Eso es -creo- la stranizza d'amuri que canta con exquisita belleza Battiato. Una fuerza que traspasa cualquier escenario, que está al margen de épocas y sucesos. Sentimientos graníticos, indestructibles.
Hace días que va conmigo la canción.




Stranizza d’amuri

‘Ndo vadduni da Scammacca
i carritteri ogni tantu
lassaunu i loru bisogni
e i muscuni ciabbulaunu supra
jeumu a caccia di lucettuli…
‘a litturina da ciccum-etnea
i saggi ginnici ‘u Nabuccu
‘a scola sta finennu.
Man manu ca passunu li jonna
sta frevi mi trasi ‘nda ll’ossa
‘ccu tuttu ca fora c’è ‘a guerra
mi sentu stranizza d’amuri… l’amuri
e quannu t’ancontru ‘nda strata
mi veni ‘na scossa ‘ndo cori
‘ccu tuttu ca fora si mori
na’ mori stranizza d’amuri… l’amuri.  

Y aunque fuera hay guerra
siento una estrañeza de amor... el amor.

sábado, 8 de enero de 2011

Respirar entre colores


Entre el azul cielo y el rojo tierra

jueves, 6 de enero de 2011

Regalos II

Si yo fuera reina maga, regalaría estrellas como las del Principito. De las que saben reír.


 La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido...
—¿Qué quieres decir? —Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír! 
El Principito - Antoine de Saint-Exupéry

lunes, 3 de enero de 2011

Regalos

Si yo fuera reina maga, regalaría sueños y tiempo. No siéndolo, sólo puedo intentarlo.
En ello estoy.