sábado, 31 de diciembre de 2011

Deseos

Cambia el año pero los deseos son los mismos. 
Todo empieza donde parecía acabar.
Feliz 2012!

Calafell. Los últimos rayos de sol del último día del año

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Detrás de la niebla





Maite ditut
maite
geure bazterrak
lanbroak
izkutztzen dizkidanean
zer izkutatzen duen
ez didanean ikusten uzten
orduan hasten bainaiz
izkutukoa...
nere barruan bizten diren
bazter miresgarriak
ikusten.

Amo nuestros rincones
cuando la niebla
me los esconde
cuando no me deja ver
que es lo que oculta
pues entonces comienzo a desvelar
lo guardado,
aquellos rincones
que comienzan
a surgir dentro de mí

Letra: Joxe Anton Artze
Música y voz: Mikel Laboa

domingo, 11 de diciembre de 2011

El valor y la ética del sueño

En junio de este año, Haruki Murakami estuvo en Barcelona para recibir el premio Internacional Catalunya concedido por la Generalitat. Habían trascurrido tres meses desde la catástrofe nuclear de Fukushima. El suyo fue un discurso que apeló a la conciencia y al sentimiento; a la reconstrucción no sólo física, sino también ética. Dijo, entre otras muchas inteligentes y hermosas cosas, que  no debemos tener miedo a soñar, que debemos ser soñadores poco realistas  y lamentó que los japoneses olvidaran la lección de Hiroshima respecto a la energía nuclear en pos de la supuesta "eficiencia". Escuché sus palabras retransmitidas en directo por TV3 y busqué, después, el documento entero, sin hallarlo. Hace poco he encontrado el texto transcrito y los vídeos de youtube con el discurso íntegro. Dejo algunos fragmentos. Merece la pena leer el discurso completo. Puede hacerse aquí.

Foto: Diari ara.cat

En japonés tenemos una palabra, "mujô"  (無常) que sirve para designar el hecho de que no hay nada que sea permanente, que no hay ningún estado que dure para siempre. Todas las cosas que existen en este mundo acaban extinguiéndose, todo cambia constantemente. No hay ningún equilibrio eterno, no hay nada suficiente inmutable para que se pueda confiar para siempre. Esta es una manera de ver el mundo que proviene del budismo, si bien en un contexto un poco diferente de lo religioso la idea de "mujô" está fuertemente arraigada en la psicología de los japoneses, que lo hemos heredado casi intacta desde la antigüedad como una parte de la nuestra mentalidad como pueblo.
Se podría decir que esta idea de que "todo pasa" implica una especie de resignación ante el mundo, la aceptación que al final el hombre no saca nada de oponerse al curso de la naturaleza. Sin embargo, los japoneses hemos sabido encontrar una forma de belleza dentro de esta resignación.
Si nos fijamos en la naturaleza, por ejemplo, en primavera admiramos las flores de cerezo, en verano las luciérnagas y en otoño las hojas amarillas de las montañas. Además, lo observamos todo con pasión, todos a la vez, como una costumbre, como si fuera casi algo obvio.
 (...)
En el camino que ha recorrido el Japón tras la Segunda Guerra Mundial, ha habido dos ideas centrales. La primera ha sido la recuperación económica, y la segunda la renuncia a la guerra, es decir, el compromiso que, pase lo que pase, no se recurrir al uso de la fuerza militar. Los dos nuevos objetivos que ha perseguido la nación, pues, han sido convertirse en un país rico y aspirar a la paz.
En el cenotafio del monumento a las víctimas de Hiroshima están grabadas las palabras siguientes: "Descanse en paz, que el error no lo repetiremos". Son unas palabras maravillosas. Nosotros somos a la vez las víctimas y los culpables. Este es el significado que hay implícito en estas palabras. Ante una fuerza tan arrolladora como la nuclear, todos nosotros somos a la vez víctimas y culpables. En la medida que todos estamos bajo la amenaza de esta fuerza, todos somos víctimas, pero en la medida que hemos permitido que se desarrollara o que no hemos impedido que se utilizara, también somos todos culpables. 
(...)
Los japoneses deberíamos haber continuado diciendo NO a la energía nuclear. Esta es mi opinión. Deberíamos haber dedicado el poder tecnológico, el conocimiento y el capital social que teníamos como país a desarrollar una forma de energía efectiva que pudiera sustituir la nuclear. Aunque en todo el mundo se hubieran reído diciendo que los japoneses éramos tontos de no usar la energía nuclear, que es la más eficiente, nosotros deberíamos haber seguido firmes, sin renunciar a la alergia a la energía nuclear que hubimos de adquirir mediante la experiencia de las bombas atómicas. El desarrollo de una forma de energía que no utilizara la energía nuclear debería haber sido el tema principal del camino que ha hecho el Japón desde la guerra. Esta habría sido la manera de asumir una responsabilidad colectiva hacia las numerosas víctimas de Hiroshima y Nagasaki. En Japón se necesitaba una ética, un modelo y un mensaje social tan fuertes como este. Habría sido una gran oportunidad para que los japoneses hiciéramos una contribución real al mundo. Pero, animados por el rápido crecimiento económico, nos hemos dejado guiar por el criterio fácil de la "eficiencia" y hemos perdido de vista este camino tan importante. La reconstrucción de los edificios y las carreteras es un trabajo que es responsabilidad de los especialistas. Pero la regeneración de la ética y del modelo es una tarea que recae sobre todos nosotros.
 (...)
Pienso que sería fantástico que tanto ustedes como nosotros, tanto en Cataluña como en Japón, pudiéramos ser unos "soñadores poco realistas" y pudiéramos formar una "comunidad espiritual "abierta, que supere fronteras y culturas. Pienso que podría ser un buen punto de partida para la regeneración después de los varios desastres y de los ataques terroristas terriblemente trágicos que hemos vivido estos últimos años. No debemos tener miedo a soñar. No hay que dejarse atrapar por los perros de los desastres que se presentan con el nombre de "eficiencia" y "conveniencia". Debemos ser unos "soñadores poco realistas" que avancen con paso firme. Los humanos nos morimos y desaparecemos. Pero la humanidad perdura. Es algo que se va heredando indefinidamente. Por encima de todo, tenemos que creer en la fuerza de la humanidad.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Simplezas

A veces, me hacen feliz cosas muy simples, como arreglar un cable, como llegar corriendo a casa y oír: qué mama, ¿cuántos kilómetros?, como imaginar la de cosas simples que me van a hacer feliz.

domingo, 4 de diciembre de 2011

No tengas miedo

No tengas miedo (Montxo Armendáriz, 2011) me ha parecido una película brillante, desgarradora y necesaria. No tengas miedo habla de los abusos a menores. Sin mostarlos directa y explicitamente. No lo hace porque la película mira a través de Silvia, la protagonista, que interpreta de manera espléndida Michelle Jenner. Lo oscuro y atroz que muestra el film no es el abuso en sí, sino lo que deja el abuso en el interior de las víctimas. Igualmente oscuro y atroz.
Y por eso, porque el hilo conductor es la mirada de la víctima, no se logra entender el papel de una madre que hace que no ve, que va y viene, que se desentiende. Por eso mismo, la figura del padre produce en cada aparición, rechazo, escalofrío, necesidad de huír y a la vez paraliza. Por eso Silvia es silencio, desasosiego y vacío. 

La mirada de la víctima es la única capaz de aproximarnos mínimamente a su dolor. Montxo Armendáriz ha elegido ese camino: el más honesto y a la vez el más complejo, para acercarnos a ese mundo. No era fácil y a mi juicio (el juicio de una simple espectadora) lo ha conseguido de manera magistral. Sigo admirándolo tanto o incluso más que siempre.