Sostenibles y contradictorios
En casa no encendíamos la luz hasta que se hacía de noche. Cuando ya prácticamente no veías. Y no era por ahorrar energía. Era por costumbre impuesta.
Los bocatas se envolvían con papeles, y no de aluminio precisamente. Valían los que te daban en la panadería con las barras y los panecillos. También guárdabamos, plegaditos en un cajón de la cocina, los de regalo, cortados en tamaños aptos para su misión. Era bastante agradable descubrir el bocadillo de jamón o el de chorizo bajo un envoltorio decorado con motivos navideños. Nadie pensaba en lo del reciclaje en ese momento.
Eran tiempos de rodilleras y coderas para tapar agujeros y que pantalones y jerseys pudieran llegar al cuarto hermano. Épocas de volantes añadidos y de dobladillos generosos para aprovechar más años la ropa.
Los fogones se encendían con la llama del calentador, con los restos de cerilla que se guardaban amontonados en un cenicero hasta que se consumían del todo.
Hicimos lo que pudimos, sin saberlo, por evitar el calentamiento global y por un mundo más sostenible. No fue por convicción, sino por necesidad.
Incluso luchamos inconscientemente por erradicar el sexismo...
Yo tenía una prima (aún la tengo) que de pequeña, cuando se cabreaba, decía que "estaba hasta las tetas" pero no era por combatir el habitual y recurrente lenguaje sexista. El concepto en sí, ni siquiera existía. Más bien era por el puro placer de la malsonancia. Ahora debe estar más hasta las tetas que nunca porque tiene marido y dos hijos, todos varones, y además trabaja en el ejército. Incluso llegó a llevar tanques.
Así es la vida: cargadita de esfuerzos inútiles y de permanente contradicción.
2 comentarios:
Como siempre la necesidad se impone en silencio y el placer se cuenta tras disfrutarlo. Para aprender a diferenciarlos, se debe vivir ambas circunstancias porque si no, las historias pierden sentido al enfrentarse. ¿Y qué será que me activas las neuronas con tus reflexiones?. Cuánta verdad en tus palabtas!
Gracias, magicpop. Eres muy amable. En realidad mi única pretensión es activar las mías propias (neuronas) que me las noto entumecidas y algo oxidadas.
Publicar un comentario