martes, 23 de septiembre de 2008

El momento

Llovía, a ratos. Pero ahí estaba el momento. Por primera vez, los dos: el mayor y el pequeño, contemplando juntos las bestias de fuego, los cabezudos, los gigantes, los bailes... Cuando el mayor era pequeño, el pequeño aún no estaba. Cuando el pequeño ya estaba, el mayor huía del estruendo, los petardos y el fuego. Así, que superados los temores y la linea que separa el estar del no existir aún, por fin han disfrutado al unísono de las fiestas. Y yo con ellos. El uno gritaba emocionado al reconocer lo que había visto en fotografías en el colegio. El otro rebosaba autocomplacencia al verse capaz de resistir a tan poca distancia las chispas y los trabucazos. Y yo he succionado rápidamente el momento. Me lo llevo de viaje conmigo. Con el resto de equipaje fijo. Ése que va y viene invariablemente a todos los viajes. Los proximos días, en otra ciudad, al otro extremo del mapa, a 850 Kilómetros de ellos, me volveré a desplegar el momento. Al compás del pasodoble Amparito Roca.

He succionado el momento y también lo he fotografiado. Con el móvil. Porque dos niños, tres paraguas y algo de lluvia no dejaban espacio para la cámara.

1 comentario:

entrenomadas dijo...

Has succionado foto y texto a las mil maravillas.
Casi nada!

Un abrazo,

M