No es muy fino, pero personalmente me cago en la bandera española, de casi 20 metros, que el Ayuntamiento de Zaragoza se ha cascado en la Plaza Aragón, a escasos metros del monumento del Justicia, Juan de Lanuza, defensor de los derechos y fueros aragoneses ( y habrá que recordar ajusticiado por Felipe II). No sé si, así, virtualmente, la cagada constituye delito, porque hasta ahora sólo vale quemarlas en vivo y en directo. El domingo hubo el vomitivo (todo es expulsar y expeler) acto de cesión por parte del ejército ( ¿vale cargarse en él también como delito?) y posterior izado de la susodicha bandera. Y hubo protestas ( ¡no todo está perdido!). Porque, a parte de los que estaban dando apoyo a la cosa, no hay demasiados ciudadanos de Zaragoza que, colores y tamaños de las banderas a parte, crean que ése, precisamente ése, sea el mejor lugar para poner "la enseña nacional" que ya luce abundantemente, sin problemas ni complejos, por tantos otros lugares de la ciudad. De cómo fue la cosa, de cómo se han referido a ello los medios, las consecuencias... da abundante, y como siempre, bien fundada información y opinión Chorche de Purnas. Que ya esperaba yo con ganas a que se pusiera con el tema para linkarlo, naturalmente.
¡Ay!, que a gusto me he quedado... Sí, queridos, hay que ir vaciando porque, si no, se hace tapón. Y eso es malo, malismo.

Más sobre el tema (más serio y menos escatológico) en blogs diversos:
Vesania
Aragonando
Tierra aragonesa
Bambino
2 comentarios:
Completamente de acuerdo.
De principio a end.
Un beso,
Marta
:-)
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