Bandera negra
Ni protegidos por la oscuridad de una sala de cine dejamos fluir libremente el llanto. Puede que sea por pudor, por querer ocultar ese acto íntimo de miradas ajenas, ese gesto que hace visible nuestra vulnerabilidad. Pero los nudos en la garganta y la resistencia al llanto se repiten también en el sofá de casa. Quizás no sólo sea por pudor, por lo que intentamos contener las lágrimas y ahogarlas antes de que fluyan. Quizás, simplemente, temamos abrir la espita. Empezamos llorando el argumento de una película, lo que representa, y, sin proponérnoslo, seguimos con otros lloros. Algunos antiguos, otros más recientes, llantos pendientes, lágrimas retenidas a la fuerza en su día. Cuando el torrente se desboca no sabes en qué punto se detendrá. Se ponen al día los lloros.
Contuve los míos durante casi toda la película. No la fui a ver al cine y quería hacerlo. Así que aproveché que ayer la programaban en la tele. Salvador explica uno de los últimos asesinatos de la dictadura de Franco, el que acabó con la vida de Salvador Puig Antich. El joven miembro del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) fue ejecutado a garrote vil el 2 de marzo de 1974 en la cárcel Modelo de Barcelona, cuando tenía 25 años. Salvador es una gran película de Manuel Huerga que golpea por igual la conciencia y la emoción. Con la voz de Lluís Llach interpretando una versión de su "I si canto trist", en los últimos minutos de película, abrí la espita.
Llach es el autor de la banda sonora de Salvador. Magistral. Aunque para mí ese trágico y negro episodio de nuestra historia más reciente y más indecente siempre tendrá como banda sonora la canción que compuso Joan Isaac, A Margalida.
Bandera negra en el corazón.
A Margalida - Joan Isaac
A MARGALIDA
(Traducción: J. M. Caballero Bonald)
Te fuiste no sé dónde
ni las cumbres ni las aves
saben ya de tus pasos
volaste sin decir nada
dejándonos nada más
el canto de tu risa.
No sé dónde estás Margalida
mas si este canto te llega
tómalo como un beso
grita el nombre de tu amante:
bandera negra en el corazón.
Puede ser que no sepas
que su cuerpo a menudo
nos crece en las venas
al leer su gesto
escrito en las paredes
que lloran la historia.
Y con esta canción
renazca su grito
por campos, mares y bosques
y que sea su nombre,
como la sombra fiel
que es nuestra a todas horas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario