En medio de este inmenso barzal que nos toca habitar, crecen moras dulces y jugosas. No dejaremos de buscarlas, aunque nos cueste algún rasguño
domingo, 15 de marzo de 2009
La soledad de los números primos
Me compré el libro ayer mismo porque no tenía una triste novela que echarme al cuerpo, y no se puede sobrevivir sólo con esos clásicos de antes de dormir que se van acumulando en la mesilla: relecturas, poesía de cabecera... Cuando lo vi, despertó en mí cierta contradicción, porque me sonaba a uno de los fijos en las listas de los más vendidos y éso siempe me hace recelar pero, en cambio, me atrajo sobremanera su título: La soledad de los números primos. La asociación de emociones a conceptos matemáticos debía ser parte del reclamo editorial, pero surtió efecto y me lo llevé de la mesa de exposición de "novedades".
Ni sé ni querría hacer una reseña (qué horror) y lo mejor que se me ocurre decir sobre un libro es que me ha gustado. El grado de satisfacción se puede deducir de la velocidad de la lectura, y éste empecé a leerlo después de comer y lo acabé antes de ir a dormir (aunque era un poco tarde). Así que, sí, me gustó. Y de paso me he vuelto a quedar sin lectura por esa incapacidad mía, innata, de ejercer autocontrol y autodosificación en aquello que me gusta.
El autor es Paolo Giordano, un físico teórico turinés, que en su primera y celebrada novela ahonda en los lados más ocultos del alma de cada cual, y lo hace con un particular estilo directo, despojado de ornamento, y con sabias dosis de una especie de empirismo emocional que cala y que hace difícil no ver algún ángulo de la vida propia, algún estado vagamente familiar en mayor o menor medida. Supongo que por ello atrapa desde el principio.
Una, que es de letras, siempre ha admirado y denostado, casi a partes iguales, esa capacidad de análisis racional, de templanza y estoicismo que saben despelgar "los de ciencias". Aunque a veces me ponga de los nervios el minimalismo emocional con el que tan bien saben desenvolverse ellos, y tan mal el resto. Sin embargo, hay que reconocer que cuando la mirada racional se posa sin temor en el terreno de lo emotivo surgen bellas maneras, muy distintas y muy cautivadoras, de explicar, de sentir y de escribir. Como hace Paolo Giordano en esta novela. Dejo aquí un fragmento, o para ser exactos, algunas frases que he escogido de algún fragmento:
Los números primos sólo son exactamente divisibles por 1 y por sí mismos. Ocupan su sitio en la infinita serie de los numeros naturales.
Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantaban a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error.
El primer curso de la Universidad había estudiado ciertos números primos más especiales que el resto, y a los que los matemáticos llaman primos gemelos: son parejas de primos sucesivos, o mejor, casi sucesivos ya que entre ellos siempre hay un número que les impide ir realmente unidos, como el 11 y el 13, el 17 y el 19, el 41 y el 43. Mattia pensaba que él y Alice eran éso, dos primos gemelos solos y perdidos, próximos pero nunca juntos. A ella no se lo había dicho. Cuando se imaginaba confiándole cosas así, la fina capa de sudor que cubría sus manos se evaporaba y durante los siguientes diez minutos era incapaz de tocar nada.
La soledad de los números primos. Paolo Giordano-
Publicaciones y Ediciones Salamandra S.A, 2009
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5 comentarios:
Sólo te puedo decir que tras leer ese libro, no puedo quitarme ese párrafo de la cabeza. Yo soy de esos que tu llamas "de ciencias" y no encuentro letras más sutiles que estas.
Mis escritores favoritos son casi todo hombres de ciencias, me encanta la sintesis y la agilidad con la que pueden expresar realidaes tan pesadas y densas; la contraposicion de lo leve con lo pesado, de los numeros con la poesia. Me ha fascinado leer como uno forja su propia autodestruccion desde un punto de partida muy concreto, y consciente de ello se ve arrastrado por una fuerza invisible a ahondar mas en el abismo,sin dudarlo, sin oportunidad de evitarlo como quien nace para esa mision. Sinembargo, asi como el personaje de Mattia me fascina el de Ali esta forzado.. no fluye y no me llega, yo diria que esta sobreactuado, es cierto que consigue que no soporte su personaje desde las primeras paginas, pero no creo que mi opinion este influida por ello; No consigo imaginar que siente.. no me llega su humanidad.. solo su autodestruccion, la cual no tiene snetido si no se le da la carga suficiente a su existencia.
En fin... es solo una opinion, de alguien que a veces se encuentra absorta entre teoremas y demostraciones... absorta en la soledad de los numero primos.
P.D disculpad la falta de tildes, un virus que me acaba de entrar en el ordenadorr ha decidido que mi ortografia debe de quedar en ridiculo.
Estoy leyendo el libro, me quedé hasta las 4 de la mañana ..sin darme cuenta leyendo sus primeros capítulos a un principio me costó encontrarle sentido pero luego ya todo parece tener sentido..buen libro no el mejor..pero entretenido..recomendable..y sale de lo común!
Estoy leyendo el libro, me quedé hasta las 4 de la mañana ..sin darme cuenta leyendo sus primeros capítulos a un principio me costó encontrarle sentido pero luego ya todo parece tener sentido..buen libro no el mejor..pero entretenido..recomendable..y sale de lo común!
Excelente libro, con un final muy emotivo y ejemplificador... Diferente a al primer comentario, el personaje de Alice me llegó mas que el de Mattia, y eso habla de la gran cantidad de formas en que se puede acoger e interpretar este libro.
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