
Un pueblo miope renuncia a su patrimonio, no lo ve, lo desdeña y lo entierra. Un pueblo miope es aquel que teniendo tres lenguas para nombar al cielo decide que sólo habrá un modo y deja morir los otros dos. Un pueblo miope es aquel que permite que se relegue o se extinga cualquier acento que no sea el predominante, el que deja morir la lengua que acuna a tantos de sus hijos, con la que también crecieron sus padres y sus abuelos. Un pueblo miope es aquel que permite que políticos cegatos no defiendan, respeten y protejan su riqueza.
Aragón es un país que suele defender lo suyo cuando cree que se lo quitan de fuera, pero que permanece miope y paralizado ante la propia autodestrucción. Un autoexpolio triste y desmoralizante.
¡Ya va siendo hora de abrir los ojos!
Sábado, 16 de mayo, en Zaragoza: "Aragón trilingüe" convoca una movilización para exigir una Ley de Lenguas. Información del Diario del AltoAragón
La voz de un pueblo que canta:
-tres lenguas, y un corazón-.
¡Volad, volad, palomicas,
al cielo azul de Aragón!
-tres lenguas, y un corazón-.
¡Volad, volad, palomicas,
al cielo azul de Aragón!
La Revolandera. La Ronda de Boltaña
5 comentarios:
Primero te quiero decir que pedazo de historieta has escrito hoy en el comentario de La Cenicienta. Me ha encantado.
Lo segundo que las mandarinas son mi fruta preferida, junto a las moras, of course.
Y tomo nota del post de hoy sobre las lenguas.
Kisses,
Marta
Cuánta razón que llevas...
Pues me da que algo de razón llevo, Manuel. Lamentablemente.
Gracias Marta, bonita, lo que me he reído yo misma cambiándole el final al cuento, ji, ji. Que eso de proponer cambiar los cuentos es una idea sensacional. Y necesaria. Que hay por ahí cada pastel de cuento "de toda la vida"... Por no decir los que son todo violencia, machismo, etc.
Abrazos
Lo decía sobre todo por el último párrafo: Aragón es un país que suele defender lo suyo cuando cree que se lo quitan de fuera, pero que permanece miope y paralizado ante la propia autodestrucción. Un autoexpolio triste y desmoralizante. Pueblos robados, lenguas perseguidas, castillos expoliados, ermitas románicas hundiéndose... Por eso lo repito: cuánta razón llevas... Llevo algún tiempo leyendo tu blog pero hasta hoy (ayer) no te había dejado comentarios. Y te seguiré leyendo, ánimo...
Es una suerte, Manuel, comprobar que hay quien contribuye a hacer visibles todas esas cosas que dejamos perder demasiado a menudo. Un abrazo!!
:)
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