En medio de este inmenso barzal que nos toca habitar, crecen moras dulces y jugosas. No dejaremos de buscarlas, aunque nos cueste algún rasguño
viernes, 4 de diciembre de 2009
La misma luna
Estos días hemos tenido una luna llena preciosa, oronda, bella y generosa. A diferencia de otros elementos naturales como la lluvia, las nubes o el sol, la luna es ecuánime y justa. Ofrece siempre la misma cara a todo el mundo, sin distingos, la veamos desde donde la veamos: en uno u otro continente, a un lado u otro de los océanos, en la cumbre o en el valle. Así que, además de su hermosa apariencia, a la luna habría que reconocerle y agradecerle su profundo sentido de la justicia y esa permanente demostración de democracia poética.
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2 comentarios:
Montse qué bonito lo que has escrito, me ha encantado en serio.
Deberían existir más lunas en todos los sentidos para que este mundo fuese justo.
Besos.
También yo he disfrutado con la luna gordota y hermosísima que nos han regalado las últimas noches, pero no había pensado en lo que cuentas.
Luna ecuánime y justa. La misma cara para todos.
Jolín, ahora me gusta aún más. ¡Que vuelvaaaaa!
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