Hoy no somos duros. Hoy somos huérfanos, blandos, tristes. Hoy lloramos todas las lágrimas que tantas veces guardamos. Hoy nos abrazamos a su música, a sus letras, a su emoción, a su verdad y a su compromiso. Sin disimulo, sin pudor. Hoy nos sentimos más solos, más pequeños, más desamparados.
Hoy se nos ha ido José Antonio Labordeta. Y con él, un trozo de nuestro ser, nuestro sentir y nuestro pensar.
Hoy somos nosotros y un vacío que nos acompaña y nos estremece.
Dica siempre, Labordeta. En Purnas
4 comentarios:
Que penica querida.
En mi casa hoy hay lágrimas. Que pena.
También en la mía.
Cada una sabe lo que sido Labordeta en su vida, sus quehaceres y sus sentires como nos han influído y transmitido pasión por lo nuestro... hay un vacío...¿verdad? ... buscando ánimo como siempre, me he escrito unas hermosas palabras de nuestro amado aragonés y las dejaré permanentes en mi corcho de trabajo y reflexión:
"Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
Salid al camino hermanos,
que no amanece por nada"
Un abrazo
Más de mil comentarios en el artículo de El País... está claro que no solo nos hemos quedado un poco huérfanos los aragoneses...
Ay, qué tristeza.
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