jueves, 18 de noviembre de 2010

Por llevar la contraria

A veces me apetece ser feliz, o intentarlo al menos, sólo por llevar la contraria. A la coyuntura económica y el final de mes, a las injusticias flagrantes próximas y lejanas, a la mediocridad de los políticos circundantes, al conformismo paralizante, a la basura mediática en crecimiento exponencial... Y también, por llevar la contraria a ese arma mortífera que la tradición judeo-cristiana nos ha inoculado hasta los tuétanos: el sentimiento de culpa por empeñarnos, a pesar de todo lo anterior, en ser felices.

La ilustración es de Azul Valentina

1 comentario:

T.M. dijo...

Preciosa ilustración Montse con la que has acompañado el texto.
Anda que no es tarea difícil encabezonarnos en ser felices, con todo lo malo que has descrito, pero nosotras ahí, duras!!!
saludos.