domingo, 3 de abril de 2011

Conejitos

Van sembrando de color los márgenes de la carretera, concediendo algo de primavera al gris asfalto. Margaritas, amapolas, malvas... y conejitos. No sé cómo se llaman técnicamente las flores que he fotografiado esta misma mañana, al verlas mientras corría. Pero creo recordar que de pequeña las llamábamos así: conejitos.
Es un gustazo encontrarse con ellas, sin más, no muy lejos de un arcén sucio o en algún descampado, ofreciendose generosas aunque nadie se fije en ellas y todos, o casi todos, pasen de largo.

Los del tiempo la han vuelto a cagar. Iba a hacer bueno los dos días del fin de semana y hoy ha salido nublo. Mucho. Acertamos eligiendo el día de la excursión, ayer, aunque el calor sofocante contribuyera a ponernos más cuesta arriba la ruta de mucho pedrusco y apenas sombra. No importa, porque nuestra cima es comernos a gusto el bocadillo en compañía de algún pino. Y lo conseguimos. De vuelta,  saludaban las amapolas rojo chillón a lado y lado de la carretera, como haciéndonos pasillo. Me hubiera gustado devolverles el gesto, detenerme un rato a contemplarlas, pero en marcha era imposible y cuando hoy  he salido a correr no he visto ni una. Había margaritas, otras flores silvestres que no conozco, y conejitos.

2 comentarios:

T.M. dijo...

Realmente la primavera es un regalo de la naturaleza!!!

Saludos

El barzal dijo...

Pues sí, querida. Está tremenda la primavera!
Besos primaverales.