sábado, 9 de julio de 2011

Welcome!

Cuando de pequeña volvíamos al pueblo, las vecinas nos saludaban al grito: ¡Ya han venido los catalanes! Vivir en otro lugar nos asociaba irremisiblemente a su gentilicio. Venían a recibirnos al coche con bullicios y alborozos mientras la familia nos cosía a besos sonoros y abrazos de bienvenida y apretón.
Hoy casi me da por gritar en el aeropuerto: ¡Ya han vendio las inglesas! Pero ellas no han venido sólo de vacaciones, han venido para quedarse. Con su sonrisa, sus ganas, su generosidad y su dignidad intactas. Welcome queridas hermana y sobrina. ¡Qué bueno que vinistéis!

2 comentarios:

T.M. dijo...

El amor de unas hermanas es algo que solo lo sabe quien tiene la suerte de poseerlo. Mi vida no sería igual sin ellas. Saber que las tengo me da una tranquilidad...así que Montse, solo leer lo que has escrito a mí me ha emocionado y mucho.
A disfrutar !!!!

Saludos

El barzal dijo...

Gracias, bonita. Sí, así es, lo de las hermanas. Y sí, a disfrutar! También tú. Lo mejor para ti :)