A punto de acabar el 2007 y por unos momentos me parecía estar en el 1939. Cardenales, crucifijos y rojigualdas al viento en medio del fervor del nacional-catolicismo. ¡Qué miedo!. Estaba pensando que convenía encontrar algún amigo o pariente que tenga bodega oculta para esconderse hasta que pase el peligro. Entonces, el telenotícies ha aclarado que eran imágenes de una concentración a favor de la "familia" cristiana en Madrid, de hoy mismo. A favor de la familia, (¿qué familia?) y, claro, en contra de todo lo demás. Divorcio, matrimonios gays, familias monoparentales, todo pecado. Mortal. Que quede claro. Y para corroborarlo ahí estaba no sé qué cardenal ( Rouco Varela, creo) pontificando y, enviando a todo Dios – perdón- a todo mortal pecador al infierno. Y ya ves, no estaba el obispo de Tenerife, ese que cree que los críos dejan que abusen sexualmente de ellos. Lo cree y lo dice, y no le pasa nada. La iglesia y los abusos, ¡qué binomio!. Era pecado con consecuencias horribles lo del tocamiento propio, pero el que se cometía contra menores era moneda de cambio allí donde había sotanas (no quiero imaginar que aún no lo sea).
Pero claro, según el obispo de Tenerife son ellos, que se dejan, (¿cómo lo sabrá?). Pues los mismos que no dicen nada oyendo tales barbaridades, (que igual comparten, vete a saber), son los mismos que se concentran a favor de la familia cristiana y el matrimonio para siempre – el único y verdadero-, bien envueltos con la bandera de España, los escapularios y los crucifijos. Viendo las imágenes me sobraba el color. España en blanco y negro. Quizás más en negro que en blanco.
Lo de la familia cristiana realmente da grima. Matrimonio hasta la muerte por la gracia de Dios. Encadenarse a quien quizás no quieres, porque Dios así lo dispone es muy católico pero muy poco piadoso. De hecho es bastante cruel. Lo mismo que criar hijos en un ambiente de hipocresía y de mentira, de apariencias y de ausencia de sentimientos verdaderos. Eso sí, te asegura un lugar privilegiado en el cielo. No lo entiendo. Pondría la mano en el fuego que si a los manifestantes de hoy les dejaban elegir entre un pase directo al cielo y un boleto premiado de primitiva de

2 comentarios:
Hola, vine a decirte que buscando información sobre un maravilloso disco de canciones en vasco, que una vez escuché... encontré tu post sobre "Zure Tristura" bella y tristísima canción. Será la vocación por la intensidad... pero quiero conseguir ese disco...
Que tengas un hermoso comienzo de año,
Clara
Salud y felicidad para ti, y para los que quieres. Y para todos los que se dejan caer por este lugar algún día. La felicidad, la intensidad, lo bello..., no hay que dejar de buscarlo. Con tesón, y sin reblar.
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