domingo, 17 de febrero de 2008

Lo obvio

Mi hermano se ha comprado un perro, un cachorro, y le ha puesto de nombre "gos", lo cual es una redundancia teniendo en cuenta que significa perro en catalán. Pero por las tierras castellanas que habita no lo saben y debe quedar algo exótico. Lo digo sin ánimo de crítica, que yo tuve una gata que se llamaba "moixa" (gata en mallorquín). Que sí, que para qué te vas a romper la cabeza.
Pasa constantemente. Tenemos tendencia a lo obvio y a lo genérico. Ocurre con los animales y hacemos lo mismo con las personas. El jefe no tiene nombre propio. Es el capullo del jefe. Puede que toque visitar a la inútil de tu prima, que se presente al pesado del vecino, o que te hayas cabreado con el memo de Administración. Se diluyen los nombres y nos quedamos con el concepto. A veces creo que me refiero a mi misma como la boba que me acompaña.


El ababol


Domingos
De un domingo por la tarde no debe esperarse nada. Sólo que se acabe.

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