En medio de este inmenso barzal que nos toca habitar, crecen moras dulces y jugosas. No dejaremos de buscarlas, aunque nos cueste algún rasguño
sábado, 24 de enero de 2009
¿Evolución?
El viento huracanado nos ha despertado, y al rato se han despedido los aparatos: pi-pi. Se ha ido la luz. Empieza la aventura. Las velas, ¿dónde están las velas?. Va, pon aquí otra. Déjame soplar una vez, mamá. Con conocimiento, que tengo pocas cerillas. ¿Quién tiene cerillas hoy en día?. Nervios y risas infantiles. ¡Qué divertido!. Sí, un montón. El tiempo pasa y averías Fecsa-Endesa: líneas saturadas. Nos ruegan que llamemos pasados unos minutos. No hay manera. Más minutos y siguen saturados. Me saturo yo también. Sin luz. Sin tele. Sin calefacción. ¡Horror!, moriremos congelados. Pero no todo es negro. Quizás no muramos de inanición. El microondas está game over. No da ni la hora. Pero la cocina es de butano. Seguimos sin luz. Más nervios. La casa se hace pequeña. Todos deambulando sin saber qué hacer. Ponte una chaqueta que se nota el fresco. Las líneas de Endesa continúan saturadas. Yo diría que ya están muertas. ¿Y si vamos a comprar una catalítica?. Joer, cuánta regresión en tan poco tiempo. No me acuerdo ni de calentar la leche en el fuego. Se me ha requemado el cazo y la leche no se ha salido de milagro. No controlo los sistemas antiguos. Todo es eléctrico. Parece mentira qué pocas cosas tenemos que vayan a pilas, pero el megáfono de juguete del pequeño, ruidoso hasta la extenuación, es una de ellas. Hay que joderse. Va, deja al chico, que al menos se entretiene. Suerte del portátil nuevo. Aún tiene batería. Algo puedo hacer para matar el tiempo y la tentación de cabrearme. Me pongo a escribir esto. Igual no es tan mala idea lo de la catalítica. Me estiro las mangas, se me están quedando las manos heladas. ¿Pero si la calefacción es de gasoil, por qué leches no funciona cuando se va la luz?. Vale, sí, al final todo tiene algún mecanismo eléctrico. ¿Y si nos vamos a comer fuera?. ..a algún restaurante habitable, con comida y ambiente caliente y abundante iluminación…suena bien. Con algo de suerte, cuando volvamos ya habrá luz. Sí, abandonamos el barco. Huimos. Poquica cosa somos. Mal evolucionamos. No hemos resistido ni medio día sin electricidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario