Podemos lamentarnos si la mañana se despierta triste y lluviosa, o podemos intentar hallar algún matiz diferente en la luz del día, o descubrir hermosas nubes de formas caprichosas.
Podemos dejarnos llevar por el temporal y la desazón cuando empiezan a caer chuzos de punta, o podemos hacer un trato con nuestros sentidos para que, en esos momentos, nos recreen la luz y el colorido de los días más bellos de la primavera. Saber que existen y sentirnos vivos.
4 comentarios:
"Hacer un trato con nuestros sentidos", qué bonito.
Pienso que hay más joyas a nuestro alrededor de lo que pensamos, pero no las vemos. Solo vemos lo malo. Como dices, hay que aprender a reecrearse con la luz de la primavera, que es preciosa.
Besos.
Podemos y debemos, eso me digo...pero hay días que cuestan mucho mucho.
Pero ahí estaremos, haciendo lo imposible.
Un abrazo
Estoy con Mamen, a veces cuesta tanto....
Que si cuesta a veces... (¡y cuánto cuesta!). Pero creo que tan tozuda es la realidad como las ganas y la necesidad que tenemos de que parezca algo más confortable. Y como dice Mamen: ahí estamos.
Abrazos
M.
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