domingo, 31 de mayo de 2009

Domingo

El sol acariciando cálidamente la piel, emociones infantiles por encima de las olas, claro-que-te-he-visto-saltando-aquella-tan-grande, las chanclas rosas, el pareo verde y la imaginación multicolor. Cierras los ojos junto al mar, en medio del griterío de un domingo de playa, con la convicción de que la vida es sorprendente. Pensando que hay alquimias imposibles que un día, sin saber cómo, se materializan, que después de buscar insistentemente lo casual, la casualidad va y te encuentra a ti, y que hay momentos en que te echarías al monte, pero el monte ha decidido bajar un rato a hacerte compañía. La vida tiene esos golpes de efecto inesperados que nos recuerdan que merece la pena vivirla. Y entonces, los domingos saben a helado de fresa con aroma de hierbabuena y azahar.

6 comentarios:

T.M. dijo...

Qué pinta tiene esa copa de helado!
y qué pinta tiene este domingo de ilusión.
Cuando menos te esperas la vida te sorprende, y es así cuando no lo tienes programado cuando todo sale genial y a pedir de boca, como ese heladito.
Besos.

laMima dijo...

Ay, que razón tienes, pero a mí el lunes me ha dado un palo...
Mecachis, esperaré el finde reparador mirando tu helado.

El barzal dijo...

Pues vayan por delante, Inma, un abrazo y muchos ánimos para esos días de palos que llegan (alguno siempre nos cae, cagüen!) y para todos los otros días, también.

Mamen dijo...

Una verdad sin duda: "...alquimias imposibles que un día, sin saber cómo, se materializan..."
Una mentirijilla de madre jaja: "claro-que-te-he-visto-saltando-aquella-tan-grande"
Un abrazo

entrenomadas dijo...

Por favor, con la sed y el hambre que tengo y además soy fan de las fresas.

Pásame un trozo de esos por la pantalla, a modo de espiritismo.

K,


Marta

Anónimo dijo...

Mmmm... que copa de helado!!!! Lo que daria para poder disfrutarla, ahora, en la India... Donde, por cierto, hay mucha alquimia y encuentros magicos y casuales... Yo estoy a tu lado: hemos venido a jugar, a arriesgarlo... A buscar las moras en el barzal, aunque nos cuesten algunos rasgunos.... Una abracada, Montse...