miércoles, 3 de junio de 2009

Sesiones espiritistas

Un tipo con corbata sacando de la cartera de ejecutivo varios tacos de post-it de 5 colores diferentes y rotuladores fosforescentes suficientes para subrayar la biblia entera es un tipo sospechoso. Si además no deja de hablar refiriéndose a tu trabajo como "la organización", se convierte directamente en un tipo peligroso. Porque, sin duda, estaremos ante uno de esos profesionales que un buen día (o sea, un mal día) tu empresa contrata para que haga un "diagnóstico integral sobre el funcionamiento y las estrategias para mejorar la gestión y la eficacia". Hala, por ejemplo.

Un tipo así te larga unos cursos, una sesiones, o unos workshpos (llámale como quieras y por nombres que no quede) para al final aturullar al personal con la simple obviedad. Todo en colorines y con gran despliegue de medios, eso sí. Con su powerpoint (¡cuánto daño ha hecho el powerpoint!), su DAFO, su camisita y su canesú.
Puede ser que le vengan a una arcadas. Bueno, según el momento, también puede ser que le dé a una la risa. Como cuando te piden que escojas una pegatina, de ésas que ponen los críos en los cuadernos de preescolar, para definir la esencia de la empresa. Sí, el trabajo de uno o una puede quedar resumido en un dibujito-adhesivo infantil con forma de fruta. Lo más probable es que antes de la difícil elección se te pase por la cabeza perdirle al hombre que haga el favor de no tirar las pegatinas desechadas, que tu les darías muy buen uso, pensado en tu chico el pequeño. Pero es preferible contenerse y limitarse a escoger la fruta en cuestión, aunque el criterio para hacerlo se aleje del objetivo del ejercicio y escojas una fresa, simplemente, porque es bonita y apetecible. Y ya se te ocurrirá algún argumento delirante para justificarlo.

En esas sesiones se pueden llegar a pegar suficientes post-it como para empapelar la capilla Sixtina. Hojitas y más hojitas de colores pastel con conceptos etéreos que deben describir, ¡cuidado!, Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades de la empresa (o sea, lo del DAFO pero traducido). Y también puede discutirse sobre el sexo de los ángeles durante horas mientras el trabajo real espera en la mesa y en el ordenador de cada cual. En tales situaciones puede ocurrir que una tenga más pis de lo habitual, simplemente, para justificar un respiro, un abrir la puerta y escaparse un rato de la dimensión desconocida a la que ha sido abducida. Porque, además, esas sesiones "espiritistas", que se perpetran demasiado a menudo en los centros de trabajo, son largas, muy largas. Aunque personalmente creo que lo peor es que se hagan a costa del erario público y con total impunidad. Agggggg!!!


Aunque con algunas variaciones, las puestas en escena no son tan diferentes


3 comentarios:

Mamen dijo...

El DAFO está tan extendido, que llega hasta los centros educativos más sencillos y para nada, porque todo puede ser una debilidad, amenaza, fortaleza e incluso oportunidad...según quien lo plantee y cómo...al final, hablamos de forma dirigida para no tomar ninguna decisión y que en tu quiniela salgalo quehan tenido previsto que salga, así somos de originales. En fin, a mí me recordaba esta sesión, a cuando era monitora de tiempo libre y para los chavales preparábamos dinámicas de grupo.
Buena semana.
Un abrazo

laMima dijo...

¡Lo que me faltaba!¡más fantasmas!...no, no. Afortunadamente en mi empresa pasan de estas cosas aunque, ahora que lo pienso, hay alguna reunión que...bueno.
Tiene razón Mamen: todo esto en el fondo suena a juego de campamentos.

T.M. dijo...

Hola Montse, me ha emocionado mucho lo que me has escrito, en serio. Muchísimas gracias.
Me entró un poco de miedo. Esto pretendía ser un rinconcito privado, y por error casi lo doy a conocer a gente de mi alrededor. Por pudor lo eliminé todo y me despedí. Volveré, lo sé. Lo que empezó como una prueba se convirtió en algo que me gustaba hacer, y con lo que me sentía muy bien. Te mantendré informada.
Un besazo muy grande.