jueves, 16 de julio de 2009

Hannah Clark y lo asombroso del corazón

Hannah Clark tenía 2 años cuando le fue imposible sobrevivir con su corazón enfermo y le transplantaron otro, sin extraerle el suyo propio. Diez años después, el corazón de la niña despertó y empezó a latir y a bombear con normalidad, de manera que Hannah puede desde entonces (hace ya unos dos años) vivir exclusivamente con él, sin necesidad del órgano transplantado. Hace unos días se conoció su caso.

El corazón de Hannah Clark vuelve a latir con normalidad 14 años después.
El corazón de una niña se cura a sí mismo 10 años después de un trasplante.

Así de asombroso es el corazón: después de estar dormido durante años, cuando menos lo esperas, va, y se despierta. Y nunca deja de asombrarnos.
A veces, se puede vivir con él en la mano y otras no te lo encuentras de lo que ha llegado a menguar. Un día pega un salto y se sale del sitio, y otro se agranda tanto que lo ocupa todo. Además de músculo, venas y válvulas, el corazón parece estar hecho de blandiblub, pero menos pegajoso y mucho más inquieto. En ocasiones, siente la necesidad de echarse a volar y viajar por el espacio exterior hasta encontrar algún planeta acogedor en el que aterrizar.

Ilustración: Flying hearts. Azul Valentina
http://azulvalentina.blogspot.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y hay palabras que son de todo corazon, golosinas en forma de corazones, hojas de flores y plantas con el mismo perfil, musica y canciones que se han creado con el alma, con el corazon, pensamientos y sentimientos que salen de ahi, personas que se sinceran, que lo dicen todo de corazon... parece que ahi esta nuestra parte mas genuina, menos corrompida, a lo mejor esta nina, ya de adolescente, aprendio a preservar su corazon, a curar sus heridas... el corazon es un organo paro tambien una expresion autentica de nuestro ser. Cris.

T.M. dijo...

Qué bonito! este músculo no deja de sorprendernos. Es fantástico que tenga ese poder.
Un beso.