Miramos la tragedia con distancia y vemos sinsentido. Quizás porque miramos desde lejos. O porque no miramos bien. Que un chaval de 33 años se muera sólo, a más de 6.000 metros de altura, en un monte de nombre extraño, a miles de kilómetros de su pueblo, es una putada para cualquiera que lo piense un poco, un drama doloroso para los suyos, una tragedia. Incluso puede parecer un sinsentido. He estado tentada de verlo así, de no entender el porqué de tanto riesgo, incluído el de la propia vida, el porqué de generar tanta preocupación en los próximos, de tanto sacrificio sin trofeo tangible... hasta que he recordado una frase que leí de Víctor Juan, en un hermoso texto que escribió para la presentación de un libro de Antón Castro. Una de esas verdades que ponen lógica a lo aparentemente irracional: "Sólo las pasiones dan sentido a nuestra existencia".
Entonces, debe tener sentido subir a lo más alto para intentar tocar el cielo, dejarse guiar por los sueños, y cerrar los ojos para seguir sintiendo el mar batiendo contra el mar.
2 comentarios:
"solo las pasiones dan sentido a nuestra vida" preciosa frase, y bonito texto el que has escrito Montse, muy emotivo. Después de leerte también yo le veo otro sentido a la muerte de este chico.
saludos y un beso.
T.M.
A la muerte no es necesario encontrarle sentido, dudo que lo tenga. Lo interesante es encontrárselo a la vida.
Besos
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