Mi madre y yo hicimos memoria anoche y caímos en que nuestro pimer Canto a la Libertad con Labordeta en el escenario debió ser hace algo más de 30 años. Entonces ella nos llevó a los cuatro hermanos a verlo al teatro de un colegio, recién estrenada la transición. Entre los 8 y los 12 años debíamos tener. Ayer sólo estábamos ella y yo en un amplio y concurrido auditorio al aire libre pero, exactamente igual que entonces, acabamos cantando a pleno pulmón, con la emoción en el lagrimal y los brazos cansados de tanto tenerlos en alto.
1 comentario:
Momentos así te producen un subidón emocional como pocos. Hay momentos que resumen toda una vida. Saludos.
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