Cuando te da por correr (aunque sea sólo un poco) en algún momento del trayecto llega el kilómetro asesino. Podría ser el kilómetro tonto, o de pájara, pero a mí me gusta llamarlo el kilómetro asesino. Es ese trozo del recorrido en el que crees que no podrás, en el que dudas de las propias fuerzas.
El kilómetro asesino en mi correr habitual me pilla de vuelta, con más de la mitad del trayecto hecho, y de subida, claro. Luchas contra él compensando la flojera echándole pitera y diciéndote "p'alanteeee!". Una vez superado, todo parece más sencillo aunque vuelva a haber cuesta.
Supongo que en el trayecto de la propia vida damos con un kilómetro asesino (o unos cuantos) que nos tienta con dejar de correr, sentarnos en un recodo, rendirnos. Somos libres de decidir qué hacer, incluso rendirnos si queremos, pero personalmente me aplico la receta: rasmia y p'alante. Cuando se echa la vista atrás, el kilómetro asesino se ve cada vez más lejano. Se ve con la satisfacción de haber podido con él, de ser más fuerte gracias a haber superado el momento amargo y con la convicción de estar en condiciones de poder con cualquier otro tramo difícil que se ponga por delante.
Para correr me calzo las deportivas y también Mallacán en el mp3. Como que corro más. Bueno, igual lo mismo, pero con más ánimo.
Encara quedan os suenios...
Asti bibo yo,
y asti moriré.
En iste lugar,
asti soniaré!
2 comentarios:
Rasmia y p'alante, no hay otra para una aragonesa... pero a veces ¿sabes? dudo personalmente si realmente somos LIBRES, Montse, o todo es una autoengañufla bien aprendida...pero rasmia ante todo jaja
Un abrazo
Claro Mamen, libres para decidir todo, no somos. Está claro que nos condiciona el que no estamos sólos, nuestro entorno y circunstancias. Pero creo que sí tenemos plena capacidad para decidir si nos dejamos arrastrar por la dificultad y el desánimo, o bien optamos por seguir adelante con actitud diferente. Si no podemos conseguir que la vida sea como habíamos soñado, creo que deberíamos intentar que se le parezca. Al menos un poco. Pienso.
Un abrazo.
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