jueves, 8 de octubre de 2009

Ponerse a bailar

Medidas compensatorias son ésas que contrarrestan y que nos ayudan a inclinar la balanza hacia el lado positivo. Y la verdad, hay mucho que contrarrestar viendo los telediarios, las listas del paro, los bochornos de corrupción, las injusticias globales y locales, y también esas cosas más próximas que a veces no salen como querríamos. Hay que hacer frente a todo ello con lo que tengamos más a mano: con la última ocurrencia infantil, con unas risas, con la imaginación, con sueños o con canciones. Ésta ya hace días que la llevo conmigo de banda sonora, sin cansarme de escucharla, dejándome llevar por su baile, poniéndome una sonrisa en los labios.



Los gestos simples y espontáneos ayudan a reconocer las cosas más profundas. Seguramente, la felicidad es ponerse a bailar sin saber por qué, sin saber, sin músicas, ni orquestas. Al compás del corazón.

3 comentarios:

T.M. dijo...

ya estoy bailando......bonita canción Montse para un viernes lluvioso.
un beso.

Antonio Pérez Morte dijo...

Como dice Aute: ¡Bailemos pues!

sarah correia dijo...

adoro esta música, costumo cantá-la quando me sinto feliz e quando não estou feliz, ouvi-la dá-me pelo menos alguns minutos de felicidade, que multiplico ouvindo-a repetidas vezes. Gosto de cantá-la quando estou sozinha em casa e dançar ao som da música. I went to his concert in Portugal last year, one of those moments in my life that will stay forever in my memory.

Esta versão está linda!