miércoles, 25 de noviembre de 2009

Todas eran María del Mar


No son cifras, son vidas. No son números, son nombres. El día internacional contra la violencia de género hace que lleve oyendo estadísticas desde que me he levantado: 49 mujeres muertas en todo el Estado en lo que llevamos de año, 10 en Catalunya, 3 en Tarragona. Las cifras, los números, no tienen nombre, no tienen hijos, no tienen padres, ni compañeros de trabajo, ni amigos.
Ellas son María del Mar, una joven de Altafulla de 26 años muerta a manos de su pareja el pasado mes de marzo. Ella tenía un hijo de 5 años. Ella tenía miedo. Ella denunció a su asesino. Ella tenía una vida que no puede quedar camuflada en una cifra.
Hoy, mientras se oían manifestos e intenciones en un acto institucional en Tarragona, sus familiares y amigos se han puesto su nombre y su rostro. Tod@s somos María del Mar se leía bajo su imagen.
Todas las mujeres que hoy se contabilizan en estadísticas tenían, como María del Mar, nombres, rostros, y vidas que fueron detenidas por la violencia de un hombre.

5 comentarios:

picarralero67 dijo...

Ocurrió en uno de los primeros meses del año, me lo contó mi compañera y madre de mis hijos, mi esposa; que es trabajadora social dedicada a la violencia de género.
Un joven ucraniano se levantó para ir al trabajo. Eran las 5 de la mañana. Miró por la ventana de su piso de Las Fuentes para ver el tiempo que hacía y se horrorizó: reconoció el coche del segundo exmarido de su mujer: su "padrastro" aragonés. Despertó a su madre para advertirla y ésta activó el sistema de telealarma que llevaba como protección contra aquél.
Ambos se figuraron que la mujer iba a sufrir otro episodio de acoso, pero estaban tranquilos: esperaban que la policía local se personase en pocos minutos, como era habitual.
Pero no. Esta vez el maltratador había pergueñado un plan mucho más tétrico: sabía que lo que más temía su expareja no era la muerte, sabía que lo que más quería aquella mujer era a su hijo. Era obvio qué era lo que tenía que hacer para hacerle daño de verdad: matarla hubiese sido demasiado rápido y poco doloroso.
Él quería hacerle daño de verdad.
Cuando el joven se encaminó hacia el autobús recibió dos tiros de pistola en la cabeza, por la espalda. No pudo defenderse, ni siquiera se lo esperaba.
El coche de la policía local llegó justo para ver la huída apresurada del asesino en su coche, que no llegó muy lejos.
Sí que ha habido una muerte por violencia de género en Aragón este año, lo que pasa que no cuenta porque es un hombre.

El barzal dijo...

Desde luego que debería contar. Que ea hombre o mujer es intrascendente, ese chico murió a causa de la misma violencia y es otra víctima. Y quizás su madre también debería contar, porque aunque haya sobrevivido, el daño -como bien dices- es así aún mayor. Qué hecho más terrible, y triste.

Inde dijo...

Dios, pero qué tristeza...

entrenomadas dijo...

Duele tanto todo esto!
Kisses,

Marta

Mamen dijo...

Y, todavía, hay algunos que creen que ocurren estas barbaridades porque las aman...¿amar?
No siento sólo dolor por ellas, sus hijos, sus amigos, su vida,sus sueños, es casi desesperación y angustia cuando oigo comentarios de "las amaban mucho...","es que ella, le haría algo...", sí, de gente "normal"...
¿Y? ¿eso da algun derecho o es un justificante?...
¿Amar?...No puedo entender que utilicemos el mismo verbo con tan distintos significados...
Mierda.
Un abrazo