Little miss Sunshine es una maravillosa película, reconocida y premiada, que vi hace un par de años, no de estreno, sino en la tele. Hace un par de meses la volví a ver. Fue la peli escogida en el Instituto de mi hijo para acercarnos a padres y alumnos a un nuevo taller sobre educación en la igualdad que imparten en el centro. Una iniciativa realmente interesante, que pretende que los adolescentes analicen sus propios comportamientos y actitudes, que interioricen los valores sobre la igualdad y que reflexionen sobre los estereotipos y los prejuicios con los que crecemos. La elección de la película no podía ser más acertada. Precisamente, porque desenmascara la hipocresía del culto a la apariencia, de lo políticamente correcto y pone en duda el concepto de triunfadores y perdedores. Lo hace, además, de un modo tan natural, tan simple, tan auténtico que es imposible no emocionarse en muchos casos y no reír en tantos otros.
Al fin y al cabo, drama y comedia, aunque opuestos, se dan muy a menudo la mano. Sólo hay que abrir bien los ojos para verlo. He vuelto a pensar en esa película y he recordado la escena impagable de la familia intentando arrancar la vieja furgoneta a la carrera.
Sonriendo en la adversidad. Como la vida misma.
(He encontrado la escena. Empieza después de la introduccion -mejor saltarse el primer minuto- del individuo que aparece al principio del video).
Buen fin de semana.
http://blip.tv/file/217807/
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