No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.
Después de todo, el sercreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.
Mario Bendetti. A la izquierda del roble (fragmento).
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.
Después de todo, el sercreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.
Mario Bendetti. A la izquierda del roble (fragmento).



2 comentarios:
No conocía o no recuerdo este poema de Benedetti. Que bien lo has ilustrado con las fotos...preciosas.
Siento muchas veces que el secreto está en mirar hacia arriba, por lo menos un buen rato.
Un abrazo
El secreto está siempre en mirar en la dirección correcta, que no siempre es la misma... Mirar el cielo y la tierra, perderse en el horizonte nos ayuda también a mirar hacia dentro.
¡Gracias por traer aquí la palabra de Mario Benedetti, que al releerla, todavía me parece escuchar en su voz!
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