Pues eso, que me repito, aunque en casos como el que sigue es a sabiendas, que conste, porque soy consciente de haberlo dicho unas cuantas veces aquí mismo: ¡Cómo me gusta la Ronda!, pordiós-pordiós, ¡qué buenos que son, cómo me reviven, cómo me rondan!. Buscaba una tronada y han aparecido como agua de junio. Ya se agradece, ya, una buena tronada cuando se cruza el desierto... y mientras cae el agua esperaremos a que salga el sol.
Rondar para decir que no nos van a sacar de aquí;
tu tierra estará viva, mientras viva en ti.
Rondar para decir con la voz de la lluvia
cosas que yo solo no te sé decir.
La tronada. La Ronda de Boltaña
2 comentarios:
Madre, qué buena me ha sabido. Bufff...
Este puente de Sant Joan nos hemos paseado por tierras de Huesca. Pasamos por una indicación a Boltaña, y me preguntaba de qué me suena éste nombre, jajaja. En seguida me vino la Ronda de Boltaña por tí.
Qué bonita tierra!!!
besos.
Publicar un comentario