miércoles, 8 de junio de 2011

Cretinos y cretinillos

Dice Loquillo, a propósito de la crisis, que no entiende "cómo no hay bandas de rock cagándose en todo". Creo que sí hay quien se caga en todo con la guitarra, aunque quizás no son  los que él escucha. Le haría una lista, pero que se la busque él. Añade Loquillo que "si la única opción es Manel, mal vamos". Lo dice él, que para ser feliz sólo necesitaba un camión. Afirma Loquillo que "no hay en el rock español nadie mejor que yo sobre un escenario". Ahora entiendo lo del camión. Era para poder meter todo su ego.

Me parece guais que los grupos de música se caguen en todo pero, francamente, prefiero que lo haga el personal de a pie, en general, los sindicatos, los obreros de la construcción, los trabajadores públicos, los que no llegan a final de mes... Si la música se compromete, me parece estupendo y si sólo nos entretiene y nos hace un poco más feliz la vida (lo cual no es poco, ni fácil) también. Lo que está claro es que no necesitamos gurús de tupé y pose chulita.

Loquillo es un cretinillo. No llega a la categoria de cretinos mayúsculos, que queda reservada a ilustres personajes tales como Botín, Strauss-Kahn (presunto delincuente, bueno en esta categoría puede haber unos cuantos) y un largo etcétera del que seguramente no sabemos sus nombres. Los cretinos nos joden la vida: la actual y la futura, mientras que los cretinillos sólo nos la fastidian e incomodan, o lo intentan.  Abundan y hay que aprender a sortearlos e ignorarlos o, en su defecto, desfogarse  un rato sin complejos si nos asaltan con el dedo dispuesto a metérnoslo en el ojo.
Mande a la mierda a un cretinillo, sin temor ni remordimiento, y se quedará sobradamente descansado y a gusto. Palabra.

2 comentarios:

Víctor Juan dijo...

Ah, Loquillo. Para mí siempre será el ser humano, el gran intelectual que pidió en 2002 medio millón de pesetas por acudir a un instituto de Zaragoza a dar una charla para los alumnos. Quizá también había previsto cagarse en todo (y coger la pasta, claro) de ahí el precio.
Estoy tan cansado de personas que nunca escriben lo que deberían escribir... Por eso agradezco la valentía de tus palabras.
Víctor

El barzal dijo...

Qué reconfortante tu comentario, Víctor. Un abrazo.