jueves, 25 de agosto de 2011

Viaje al centro de la tierra


Al centro de la tierra, de la tierra peninsular, se puede llegar desde el mar en hora y diez de Ryanair vía Valladolid, que tiene aeropuerto o, por más precisar, una salaespera-bar-tienda-control-de-seguridad, todo en uno. Y también cajas de cartón adaptables al equipaje de mano para comprobar medidas. 
En el centro de la tierra, en la tierra castellana, huele a grano, a secano y a amarillo.  Es un amarillo paja y una tierra plana, sin bordes que la acoten, pegada al cielo en ristra infinita.  
En la llanura granada, uniforme y sofocante de la Castilla más honda abundan las cruces, los joseantonios-presentes y los dieciochos de julio en calles y callejeros clavados en el tiempo. Y también las monjas, los curas y los adeptos de guitarra y aleluya en las plazas más turísticas.

Pero el desierto tiene sus oasis, más de encinas que de palmeras. Burbujas de vida a borbotón que emergen de repente en una orografía plana hasta la desesperación.  Ahí se interrumpe el paisaje callado y monocorde. La tierra recobra el pulso y se confunden los ladridos, los kikirikís, los maullidos, los mecagüendiós, con las risas, las rosas, la menta, los merenederos, y las bolitas de perfume. El cielo oscurece más que en cualquier otro lugar y clarean las estrellas que se apretujan para mostrarse todas. Las noches refrescan y sosiegan el ánimo. Las mañanas rocían el campo y avivan el aire para aliviar los caminos de polvo y tractor.  

En algún punto remoto de la tierra de miradas impasibles y de tiempo detenido es posible hallar el temple, el coraje, la razón y el sentido para viajar de vuelta al propio universo. Y aunque no sea el universo con el que habíamos soñado, regresa una decidida a seguir peleando para asaltar, sorprender y encarar la vida. Mejor éso que dejarla marchar cansina y pesada por los senderos llanos e interminables de cereal amarillo. 
Mejor vivirla que pacerla.

1 comentario:

T.M. dijo...

Qué bien lo has descrito, lo sé porque también he pasado unos días en tierras castellano-manchegas, y es exactamente igual.
Animo en la vuelta.

Saludos.