jueves, 6 de marzo de 2008

Espacios en blanco

Me gustan los espacios en blanco. Esos que son incómodos cuando entablas conversación con un simple conocido pero que son signo de confianza cuando estás a gusto con alguien. En ese caso, los espacios en blanco hablan solos. Dicen: no es necesario que rellenemos todos los segundos de palabras huecas. No hace falta poner palabras cuando estamos tan bien sin necesidad de hablar. Esos silencios suenan a complicidad y a cariño de verdad, el que no necesita argamasa de palabrería porque compacta solo. Los espacios en blanco permiten oír mejor las miradas, que tienen muchos más registros que el lenguaje hablado y dicen más cosas. Peor que no hablar es no ver la mirada.

El ababol

A veces, el alma asoma por las pupilas. Por eso hay miradas que no se pueden olvidar.

3 comentarios:

JR dijo...

Hablaba hoy con una amiga de la contaminación acústica que nos invade, y de los silencios como reivindicación.

Kissms ;)

El barzal dijo...

Es cierto, Javier. Hay demasiado ruido, y si te pones a pensar, la cosas importantes y que más nos marcan acostumbran a pasar en silencio: nacer, morir, amar, gozar, sufrir...

Otro kiss 4U ;)

Gabriel Abril dijo...

Pero hay un ruido maravilloso ¿no? Ese que se produce cuando naces, gozas, amas... Es un ruido que va por dentro. Te oyes a ti mismo y a las personas que quieres. Pero tienes razón, hay veces que hacen tanto ruido que no se oye uno ni a sí mismo
Un beso (ruidoso)