En medio de este inmenso barzal que nos toca habitar, crecen moras dulces y jugosas.
No dejaremos de buscarlas, aunque nos cueste algún rasguño
jueves, 14 de agosto de 2008
Despertar
Pelín temprano era cuando me he echado a la calle, con las primeras luces del alba. Cuando el sueño, en singular, se acaba poco hay que hacer. Por suerte, los otros sueños, en plural, no nos abandonan aunque estemos despiertos.
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