lunes, 8 de febrero de 2010

Lo que nos devuelve el monte

Éste fue un domingo de excursión. Subimos y bajamos por un bosquecillo bien majo. Desde arriba, la vistas eran increíbles y los bocadillos sabían a gloria. Pero lo mejor, como siempre, fueron los momentos impagables. El pequeño decidió echar unos gritos, a ver si se los devolvía la montaña. Como un poseso se puso a gritar: ¡queeeco, queeeco!!! El mayor y yo nos mirábamos aguantándonos la risa. Sin decir ni pío, sin enmendarle, a ver si reincidía y podíamos seguir desternillándonos en silencio. Habría que grabarlo, me dijo el mayor en voz baja, mientras el otro insistía a pleno pulmón: ¡queeeeco... queeeco...queeeco!
El monte le devolvió su queco y a nosotros las risas. No le corregimos. Tocaba saborear el momento. Otro día le explicaremos que le sobraba la qu.

Subiendo por el bosque

La ermita de Sant Joan (Montblanc) en lo alto

Vistas de Montblanc y parte de la comarca

4 comentarios:

EL LEON DEL MONCAYO dijo...

La manera de escribir en castellano la letra "q" es "cu".
Es una curiosidad que leí hace tiempo y que te va a servir para que te des cuenta de que no dejo de leerte.

El barzal dijo...

¡cu!, ¿qué co es cu?. A mí por cu sólo me viene cucurrucucú paloma, je, je. Cu...rioso, realmente.
Besicos, corazón (y recuerdos a tod@s, personas y animalicos).

laMima dijo...

¿Queco?...chica, pues suena mejor que quieres que te diga.
¡QUECOOOOO! fíjate: pero mucho mejor.
El próximo día lo pruebo con mis cachorros, éxito seguro.

Mamen dijo...

Me parece un momento entrañable y de complicidad con los hijos...qué bien se siente una ¿verdad? Dile pronto lo del qu, no se entere por otro lado y os mire con recelo hasta la eternidad jaja
Todo lo que devuelve la natura con lo poco que le damos...en fin.
Feliz semana.
Un abrazo