La energía de la risa es diez veces más potente que la del miedo. La frase puede sonar profunda, que lo es, pero no pertenece a ningún filósofo reputado. Algo parecido le dice Sulley (el monstruo azul enorme y peludo) a Mike (el monstruo verde de un sólo ojo) hacia el final de la película Monstruos S.A., cuando deciden reconvertir el negocio de producción de energía y dejar de dar sustos a los niños para, en cambio, hacerlos reír. De vez en cuando, es mucho más instructivo citar a Pixar que a Kant.
La buen energía: la de la felicidad y la de la risa, permite contrarrestar el mal rollo que a menudo provoca la cortez de miras y la tontería humana, en general. A estas alturas ya sabemos que quien bien te quiere te hará reír, que el dicho popular en su versión tradicional es una patraña, porque no nos gusta llorar, ni amargarnos, ni amuermarnos, ni frustrarnos, ni fosilizarnos. Hay que arrimarse a la alegría y a quienes son suficientemente generosos como para proporcionárnosla a cambio de nada. O sólo de vernos sonreír.
Fíense de Sulley. La energía de la risa es mucho más potente. Es además una energía limpia, renovable, inagotable y quienes la generan mantienen fuerte y sano el corazón. Y si el día no da para esbozar muchas sonrisas, por la razón que sea, busquen en los cajones, en la memoria, o en internet. Algo habrá de lo que echar mano. Hoy, que el cuerpo me pedía alguna risa y no tenía ninguna cerca, he vuelto a este sketch. Yo no sé la de veces que lo habré visto pero siempre acabo muerta de la risa. Infalible.
3 comentarios:
jajaja qué bueno, ésta madre me ha recordado a mis padres, y no son oregoneses, jajaja.
La risa es la mejor terapia para cualquier tipo de bajón, y qué bien te sientes cuando te has pegado una hartá de esas de llorar.
Saludos.
En mi pueblo, en Casa Calatro, no te podías untar el plato al terminártelo, porque si la Manolita te lo veía limpio, te lo renchía otra vez: "¡Pero ande vas, Manolita, que no puó más!" "¡Cómo que no pués más! Si te lo has untao todo, es que tás quedau con hambre".
Un beso desde aquí a la Manolita, que ya está jubilada pero sigue siendo tan majisma como siempre. Anda, que no la queremos todos, ni ná.
Con tu permiso, Barzal, me llevo este post a mi casa: esta recomendación sobre la risa es lo mejor del món.
Encantada y honrada de visitar tu casa, Feliz retorno, hermosa. Y a reír, incluso sin conocimiento, para compensar los ratos en que no apetezca
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